Ryoan-ji
octubre-a-la-sala-almo2bar-2026-10…
Octubre a l'Heliogàbal
octubre-al-harlem-jazz-club-2026-1…
octubre-a-la-sala-moog-2026-10-01
“En el silencio siempre hay algo que responde” “En el silencio siempre hay algo que responde”, escribía John Cage, y es precisamente esa respuesta secreta, imperceptible, pero obstinada, la que toma forma en Ryoan-ji , una de sus obras más depuradas y meditativas.
“En el silencio siempre hay algo que responde” “En el silencio siempre hay algo que responde”, escribía John Cage, y es precisamente esa respuesta secreta, imperceptible, pero obstinada, la que toma forma en Ryoan-ji , una de sus obras más depuradas y meditativas. Inspirada en el jardín de piedras de Kyoto —un espacio donde el tiempo se evapora y la mirada se disuelve en la quietud—, Cage construye una música que no avanza, sino que respira. Una constelación de sonidos dispersos, casi minerales, que parece surgir del aire mismo, como si fueran el murmullo de un mundo antiguo que solo se revela a quien sabe escuchar. En esta presentación en el Liceu, la pieza adquiere una dimensión visual insólita gracias a la intervención de Frederic Amat, un artista que ha sabido dialogar con el pensamiento de Cage desde la materia poética del color y la forma. Su propuesta, lejos de querer ilustrar o traducir literalmente el paisaje zen, se convierte en una extensión orgánica del sonido: texturas que evocan sedimentos, pigmentos que parecen emerger del fondo de un jardín sumergido y líneas que respiran la misma contención que la música. Amat no viste el escenario, sino que lo convierte en una presencia ritual en la que figuras y elementos transitan un espacio interior donde cada gesto es una pequeña revelación. En Ryoan-ji , los instrumentos dibujan círculos y trayectorias irregulares, como las estelas que una mano invisible traza sobre la arena. Esta caligrafía sonora encuentra su espejo en el trabajo de Amat: una estética que conjuga la rugosidad de la materia con la luz sutil del movimiento. La escena se transforma así en un paisaje contemplativo, un microcosmos en el que el ojo y el oído aprenden a desprenderse del exceso para habitar la pureza. Lo que Cage propone es una nueva manera de escuchar; lo que Amat añade es una nueva manera de ver. Entre ambos, la pieza se convierte en un puente entre Oriente y Occidente, entre el mundo visible y lo que queda en suspenso, entre el gesto minúsculo y la idea infinita. Cage en el Liceu: un diálogo de transparencias, un jardín sin piedras, una meditación en movimiento, un paisaje sonoro y visual que nos invita a entrar en el silencio activo de donde nace toda verdadera experiencia artística. Si Cage sembraba el silencio, Amat hace germinar la luz.
Sobre la compañía
Bailarín y performer
Hikaru Kawasaki
Espacio e iluminación
Cube.bz
Artista visual y concepto
Frederic Amat
Solistas de la Orquesta Sinfónica del Gran Teatre del Liceu
Aquest cap de setmana a Barcelona
Altres plans a prop, per completar la sortida.
Concierto
Twinkle, twinkle, baby’s star
Palau de la Música Catalana
Exposiciones
"Contes de nit per explicar de dia"
Museu d'Història de Catalunya
Exposiciones
Visita dinamitzada "Fàbriques i rols en joc"
Museu d'Història de Catalunya
impro-show-2026-10-31
Sala Xavier Fàbregas
Teatro
un-poyo-rojo-2026-10-31
La Villarroel
Visitas y charlas
espais-de-poder-visita-guiada-a-la-torre-bellesguard-i-el-monestir-de-pedralbes-2026-10-31
Museu Monestir de PedralbesMés Concierto a Barcelona
octubre-a-la-sala-almo2bar-2026-10-01
Octubre a l'Heliogàbal
octubre-al-harlem-jazz-club-2026-10-01
octubre-a-la-sala-moog-2026-10-01
octubre-a-la-sala-laut-2026-10-01
octubre-al-club-de-jazz-jamboree-2026-10-01